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viernes, 3 de mayo de 2013

Cosas sobre mí

Mateo Lundi, un seudónimo. Mateo por el Apostol, el de la Pluma, Lundi, porqué la tarea, cada semana, comienzan en lunes. Al menos para mí. Escribo por el placer de hacerlo, y como no hay demasiadas esperanzas en que mis temas se publiquen en papel, por medio de una editorial, ya sea por el condicionado editor, económico, técnico, y podríamos incluir las modas. Transcribo, en este blog,  sinopsis de mi obra con el fin de anunciar las diferentes narracines que he confeccionado. Hay un listado que a petición, con sumo gusto, remitire una sinopsi por e-mail al título solicitado, y a la dirección que propongan. Dejo abierta la posbilidad de que en caso de interesar, particularmente, alguna de las obras al  completo, con imágenes, reproduciones  de documentos, bibliografía consultada, etcétera... lo suministraré en soporte informático o en papel. Precio 10 euros por cada título, y contra reembolso.

MOCTEZUMA

LA PRINCESA MOCTEZUMA-HERNAN CORTES Y TOLORIU
By MATEO LUNDI DICIEMBRE DE  2008

Érase una vez una princesa que de tierras lejanas vino,… de Méjico,   a vivir en Cataluña, concretamente en la  Cerdaña, región cercana a  los Pirineos. Y… La historia es casi de cuento si no fuese porqué hay  suficientes documentos que acreditan  lo que explicamos como “Un cuento que es historia de verdad” ocurrió, y sin duda por el tiempo transcurrido se ha ido  mezclando un poco de ficción con la realidad.

MEJICO. LA CONQUISTA.

Todo comenzó en tierras de Méjico, con el conquistador de imperios Hernán Cortés Monroy Pizarro Altamirano, que según nos indican los libros de historia, nació en Medellín, provincia de Badajoz (España), aunque según otros apuntan dicen que era oriundo (dudosamente) de Cataluña. Veamos los antecedentes de la historia.

En 1511 participó en la conquista de la isla de Cuba dirigida por el gobernador Diego de Velásquez, recibiendo como recompensa, por sus servicios, tierras y esclavos oriundos de la isla. Fue nombrado alcalde de Santiago de Cuba, aunque, por sus múltiples descaros e infracciones fue encarcelado por el gobernador Velásques, acusándole, además, de conspirar en su contra. Liberado. Pero aquellas gentes tenían unas actitudes harto curiosas ya que Cortés se casó con la cuñada del propio Diego Velásques, de nombre Catalina Suárez Marcaida.  Allá por los años de  1518 el gobernador  Velásques le confió el mando de una tercera expedición, tras las de Francisco Hernández de Córdoba y Juan de Grijalva, para continuar sus descubrimientos en las tierras en la  costa del Yucatán, dirigiéndose hacia el Norte, es decir el  Technotitlan Méjico. Velásques pretendió, que se largara con viento fresco de Cuba. Pero aún así, el gobernador, desconfiaba de él…Podría crear un reino por su cuenta…era capaz, ya que personajillos que rodeaban a Velásques, le soltaba: «A la gala de mi amo Diego, Diego Velásques, ¿qué capitán has elegido para la conquista de Méjico? Que es de Medellín de la Extremadura lejana, capitán de gran relieve. Más temo, Diego, que se te alce con la armada; le juzgo por muy gran varón en sus cosas y en la ajenas».
Hernán Cortés seguía, sin embargo, con los preparativos de la empresa, y debido a su gran elocuencia, dotes de persuasión y sugestión, pronto logró reclutar a más de 700 hombres para su causa, la expedición al Yucatán y Méjico. Así que  inició al mando de esas tropas  y varios buques la conquista de tuierras ignotas… 
                        
Al acercarse a la costa de esa región los pobres habitantes, que les avistaban, al advertir una flota de varios buques que se aproximaban a su poblado,  y oír el  estruendo de explosiones de cañones y culebrinas,  huyeron despavoridos, abandonando todo tipo de bienes y propiedades. Cuando Cortés tocó tierra, después de entonar el Te Deum preceptivo, subió a su caballo y los pocos indios que escondidos observaban el desembarco, aún más se asustaron pensando que caballo y jinete eran una sola ser; al fin y al cabo, para ellos, un monstruo.

Una vez allí ordenó con fuerte voz:
                                                                                                                          
-¡Capitán Joan Grau! Recorra con tropa la zona y busque a los habitantes de este pueblo y con cortesía y prudencia  pida que vuelvan  al villorrio  que han abandonado.
                                                                  
El lugarteniente Grau con sus soldados así lo hicieron, capturaron al Jefe del poblado y a su familia. Cortés les dio buen trato, y la respuesta de aquellas buenas gentes fue de una excelente bienvenida para Hernán Cortes y sus tropas.  Desobedeciendo órdenes expresas del gobernador Velásques, que le había prohibido fundar enclaves, En ese punto de la costa del golfo  mejicano constituyó  la ciudad de Villa Rica de la Veracruz. (La Veracruz actual) Allí tuvo noticias de la existencia del imperio azteca en el interior, cuya capital se decía que guardaba grandes tesoros, aprestándose a su conquista.

Los frailes que acompañaban a Cortés no perdieron el tiempo. De acuerdo a las costumbres de los conquistadores; a las gentes del poblado se les presento una nueva religión, enseñándosela mediante un Cristo y una imagen de la Virgen María. Prohibiéndoles, que para siempre jamás, no se sacrificara a ningún ser humano en aras de sus falsos dioses. La costumbre de este tipo de muertes rituales estaba muy acendrada en aquellas gentes: zapotecas, mayas, aztecas, etcétera…

POTONCHAN

 Hernán Cortés, desde la península de Yucatán, reembarca de nuevo a sus tropas siguiendo la línea de la costa, sin perderla a la vista, su vida estaba ligada a la conquista del imperio azteca. Ha reclutado a gentes , indios y comerciantes, que conocían algo sobre de los mayas, y a sus enemigos los aztecas, llevándose consigo un traductor, que según la historiografía le llaman el “Melchorejo”, se trataba de un maya que fue bautizado y enseñado por frailes procedentes de Panamá, posteriormente huyó volviendo a su poblado. Se considera, este personaje, como vital para la inicial trayectoria de Cortés en su conquista: Méjico.  En 1511 Melchorejo, ya en su poblado, le informan sus propios vecinos, que en un poblado cercano hay unos barbudos muy parecidos a los hombres de Cortés que llevan bastantes tiempos esclavizados. Cortés, de inmediato, da orden a sus adelantados de que se acerquen a este poblado.

Llegados allí se encuentra con los supervivientes del buque Santa María de la Barca. Son: Jerónimo de Aguilar, y Gonzalo Guerrero entre otros. Guerrero ya se había casado con una de las hijas del cacique local, con lo que gozaba de un status social privilegiado, siendo el jefe militar de aquellos. De Aguilar, ha aprendido los idiomas mayas, y rudimentos del azteca, Cortés se da cuenta de que son menos “esclavos” de lo imaginado. Y convence a Jerónimo de Aguilar que les acompañe hacia el norte como intérprete.

Siendo así que Cortés llevaba consigo ya a dos intérpretes: el indígena Melchorejo y Aguilar Esto era  importante para Hernán Cortés que podía entenderse, a la primera, con cualquiera de los habitantes de las poblaciones que fuera encontrando en su conquista, y ciertamente ninguno de los dos traductores le mentirían, ya que podían contradecirse. A medida que avanzaban por los territorios mayas reclutaban a más y más indios…A estas alturas contaba  con unos dos mil indígenas mayas, entre otros, acompañando a los 600 soldados de la expedición.  Se trataba de una fuerza que ahora entrenada y enseñada se ha convertido en un ejército nada despreciable en la región.

De las muchas cuitas y situaciones que se encontró, o, creó el propio Cortés referenciamos   algunas de ellas, como sus luchas contra los mayas, los aztecas, y otras etnias, como ejemplo generalizado de su actitud como militar conquistador, respecto a los suyos y a las poblaciones estado que eran  derrotadas sistemáticamente.

En el año 1519, Hernán Cortés ha de proveerse de agua dulce y comida fresca para que sus tropas estén debidamente a atendidas. Por medio de Aguilar sabe que se acercan a un importante núcleo indígena una ciudad llamada Potonchan. Manda a Jerónimo y  Joan Grau con una pequeña tropa a negociar con los habitantes.

El Capitán Joan Grau de Toloriu, lugarteniente, que es persona de máxima confianza de Cortés se dirige al mandatario del pueblo y mediante su interprete… les dice…

-¡De orden de mi General Sr. Cortés¡ solicito de vuestro pueblo agua, comida, y frutas especialmente. No venimos ha hacerles  ningún mal, antes al contrario os recompensaremos  muy bien  sobre todo aquello que se nos entregueís.

En principio el cacique de Potonchan prefiere entregar el agua y la comida, si es necesario gratis. No le gusta para nada aquellos hombres que huelen mal, visten con petos de piel y hierro, metal desconocido para ellos, y se tocan con gorros extraños y plumas mas raras aún. Además andan tocando y molestando  a sus mujeres, gritan… empujan.  Por tanto los quiere fuera cuanto antes de su territorio. Hernán Cortés, señala al cacique de la población que quiere entrar en la población y ponerse ante las mismas puertas del templo, donde se hacen los sacrificios humanos, y  dirigiéndose a él … Esta era la costumbre pero, por la fuerza… ahí erró Hernán…Así que llamo a su interprete y le dijo:

-Debo entrar en tu poblado para dar razón de tu existencia ante el Señor más Grande del Mundo, El S. M. el Rey Don Carlos I, Rey de las Españas, las Indias, y Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Debo saber que hay de bueno y malo en tu pueblo, dar cuenta de ello. Además es mi deber que sepas, que en lo sucesivo te  digo que debes adorar al Dios de la Cruz, y dejarte de zarandajas con tus crueles ídolos y falsos dioses; daré orden de que destruyan el templo e ídolos…y como bien de guerra y conquista te expropio del oro que allí se encierre…

El Cacique,  sorprendido en el cambioi de actitudes de aquellos barbudos…molesto, ofendido, con enfado y encono… airado, le contestó:

-¡!No quiero darte agua.¡¡¡  Vete al río, o haz pozos como hacemos nuestros, y la fruta, allí en los árboles la encontrarás. – Luego el indígena, a la carrera, coge su maza de guerra,  reuniéndose con sus guerreros, con el puño cerrado, alzado, se dirige a Cortes  – ¡Sois sucios y  traidores. Vamos a defender nuestros, dioses,  nuestras  casas nuestras mujeres,  iremos a muerte contra vosotros ¡ - Aguilar le ha ido traduciendo lo dicho por el cacique de Potonchan a Cortés -

Mientras los guerreros se preparaban para un desigual enfrentamiento,  ignorantes de los medios con los que contaba Cortés. Los guerreros se retiraron, agrupándose,  para organizarse; mientras que Hernán  Cortés ordena que antes  de  atacar a los indios con artillería, registren, el templo y casa por casa ya que sospecha que estos indígenas ocultan algo, además de oro…que más¿?...

En el registro no se encontró nada de particular, encontrándose escaso oro . Los indígenas se enfrentan a los soldados. Medio desnudos  con porras y lanzas.  Con arcabuces, ballestas, culebrinas, y cañonazos,  son contestados por los hombres  de  Cortes que  los rechazan matando a más de 200 indígenas, otros quedan heridos de muerte. Unos pocos consiguen huir. A unos cuantos los capturan y esclavizan. Después los soldados se aposentan en el interior del  templo sagrado de la ciudad ya conquistada, y bien acomodados se ponen a descansar, colocando buena guardia, por si acaso los supervivientes deciden contraatacar. Al mando de la guarnición del templo se encuentra el Lugarteniente y capitán, el catalán  Joan Grau. Toda la noche se desenvuelve tranquila, nada  sucede. Los supervivientes corren por todo el territorio avisando a otras poblaciones de las malas artes de Cortes, y la potencia de sus armas. Por tanto los habitantes indígenas de otras poblaciones se aprestan a recibir a Hernán Cortés, con todos los honores posibles..

La ciudad de Pontonchán fue la primera conquista importante de Cortés. El resto de acciones militares acometidas por él en el continente americano tienen una línea más o menos común. Es decir Cortés y sus hombres se presentan ante la población a conquistar, su actitud de conquista responde al siguiente patrón: Presentación ante los caciques y sacerdotes, con  peticiones más o menos aceptables. Imposición de la religión católica sin paliativos. Ocupación  militar de las ciudades. Levantamiento de actas notariales de ocupación.  Demostración de fuerza. Expolio de bienes. Represión sin contemplaciones hacia la población que intentara sublevarse en defensa de sus familias y propiedades. Esclavitud, ó, enrolamiento  de tribus indígenas para aumentar sus propias tropas de conquista y ocupación.

MARINA, LA MALINCHE

Año 1519/1520. En su periplo de conquista, Cortés  arriba a la ciudad de Tabasco, no hay resistencia alguna. Antes al contrario, sus habitantes, se ofrecen para combatir a su lado y contra sus enemigos  los aztecas. En demostración de sumisión le entregan a 30 mujeres muy jóvenes, para lo que considere oportuno, además, le facilitan  agua, víveres, joyas, telas, y oro. Todo es aceptado de buen grado por Cortés. Y propone que aquellas esclavas cambien su nombre por uno de cristiano, y serán entregadas en matrimonio para aquellos soldados más distinguidos en batalla. Entre ellas hay una de extraordinaria belleza, que impresionó a Hernán, tanto que el  la tomo como concubina. Se llamaba Malintzin, y fue bautizada con el nombre de Marina, nombre que los indígenas no sabían pronunciar y la llamaban La Malinche, gracia,  que fue aceptado,  muy bien por los expedicionarios.

Posteriormente La Malinche fue entregada en matrimonio por Cortés a unos de sus Capitanes  Alonso Hernández Portocarrero. Esta ya  tenía un hijo de Cortes, llamado Martín. Hay que recordar que Cortés estaba casado con una cuñada del gobernador Velásques…Aún en Méjico los españoles eso del concubinato no estaba bien visto.

No cabe duda que esta mujer es uno de los personajes más importante y  clave en la conquista de Méjico. La Malinche, además de bella era muy inteligente, aprendió a hablar el castellano en muy poco tiempo, conocía el maya, el azteca  y otros dialectos. Fue la intérprete, consejera, concubina, que conjuntamente con Juan  Aguilar, formaron el consejo privado tanto militar como político de Hernán Cortés. Inicialmente el indio Melchorejo participó del consejo, pero ese  indio maya, desapareció o, probablemente,  fue muerto.

La historiografía así lo señala. La conquista de Méjico se logró en gran medida por una epidemia de viruela, que trasladaron los conquistadores desde España al Nuevo Mundo, evidentemente sin saberlo, pero con ella se  provocó la muerte de  multitud de seres humanos  de la región, mermado la capacidad de los ejércitos aztecas.

En Tabasco les informan  de la existencia de   una ciudad majestuosa imperio que se llama México, siendo sus habitantes aztecas, se encuentra a poniente;  toman informes….de los indígenas que han visto la ciudad. Les explican grandes edificios, templos extraordinarios, “muchas casas están cubiertas de oro”…

MOCTEZUMA. EL EMPERADOR.

Con sus 14 buques, Cortés, se dirigió al noroeste. Presto a conquistar el estado mexica. Pero hete aquí que, para sorpresa de los conquistadores y sus aliados embarcados,  mucho antes de tocar tierra, en la costa cercana a la región de Xalapa  se  presentaron por la  proa de sus buques, más de 50 canoas aztecas con una nutrida tripulación, con signos de bienvenida y ofrendas de paz, ejercidas mediante flores y frutas y regalos. La distancia desde el punto de atraque de los buques de Cortés en Xalapa, hasta la Capital  azteca Technotitlán (la hoy Capital Méjico), sería de unos 250 kilómetros. Por tanto hay que considerar que Moctezuma tenía un sistema de espionaje  e información, en todo el territorio, que le permitía tomar decisiones y prever  las contingencias de su extenso reino y de lo que ocurría en él..

Una de las canoas, la más grande, se acercó  por el lado de estribor al buque de Hernán Cortés, que  se distinguía porque  llevaba el pendón de Castilla desplegado y  con el que establecía diferencia de los demás barcos. El gran sacerdote, que operaba como un embajador al uso,    mandaba la canoa principal, se dirige a Cortés. Este llama a la Malinche, para que traduzca  el mensaje. En la borda Marina traduce a Cortés:

-Soy el sumo sacerdote de la  casa de nuestro Emperador Moctezuma. Os damos la bienvenida, tomad estas ofrendas de frutas y regalos en señal de paz. Mi señor os pide unos días para atenderos en  Tenochtitlán, Y antes, pero,… antes… dejadnos ver que traen vuestras grandes canoas.

-Sois bienvenido, subid a bordo. Para el emperador Moctezuma no tenemos secretos- les dijo Cortés-

Cortés, le invitó a subir. Sabe que el sacerdote informará de lo que vea a Moctezuma…Es evidente que le permitió subir a bordo para realizar una demostración de fuerza y poder. Ordenando, asimismo, que al aire se disparara pólvora con  las culebrinas situadas a popa de los barcos. El fuerte estruendo hizo que los indígenas se encogieran de pavor. Les mostró las bodegas, con caballos. Estos animales asustaron, en sobremanera, a los indígenas  que acompañaban al sacerdote, saliendo despavoridos de las bodegas del barco, saltando por la borda. En fin, aquellos aztecas, quedaron totalmente espantados.  Los emisarios de Moctezuma traían a su vez una tanda de artistas que dibujaban todo lo que veían, los buques, los soldados, caballos, las culebrinas escupiendo fuego, los vestidos de los soldados, los petos de hierro los cascos. En suma estos reporteros del pasado hicieron cumplida gestión de lo visto para trasladarlo a Tenochtitlán, a su Emperador Moctezuma para que viera y observara sobre estos potenciales semidioses. Por tanto,  antes que Cortés llegara a la capital azteca, el emperador ya sabía lo que  manejaban estas gentes extrañas, a los cuales  debía tratar con cuidado.

Hernán Cortés está impaciente para entrar en la Ciudad azteca e insiste a los embajadores para ir a la ciudad, pero Moctezuma le va  dando largas a su visita indeseada. Para tranquilizarle, el Emperador, le envía otra tanda de presentes de joyas, oro, y objetos valiosos.   Pero Cortés no estaba conforme con tanta dilación presumió alguna maniobra que no deseaba en contra de sus soldados, o, la ocultación de algo.

Por ello desembarca sus tropas, probablemente cerca de la ciudad en la actual Veracruz y cerca de Xalapa,  y junto con   aquellos indígenas reclutados, aliados de Cortés, se dirigen  hacia la Capital, con, o sin el permiso de Moctezuma. Entre estos aliados, enemigos acérrimos de los aztecas, estaban los totonacas los cuales  reunieron unos 13000 efectivos que junto con los 600 hombres de Cortés formaban  un extraordinario ejército .Los totonacas pusieron en manos de Cortés a 30 grandes poblados. La promesa fue que una vez eliminados los aztecas, ocuparían su lugar los Totonacas, cosa que no pasó, ya que  la Corona española incumplió los compromisos contraídos por Cortés…cosas…A lo largo del trayecto hasta llegar a la Capital de Moctezuma, Cortés  debe de  hacer frente a pequeñas batallas, que  cuajan el camino hacia Technotitlán, escaramuzas, que eran para comprobar la efectividad de las tropas del propio Cortés.

Año 1519/20.  Pero sí hay un hecho de armas grave, en el  que sin duda Moctezuma andaba tras ello. Se trata de uno de  de los enfrentamientos más importantes  que intentan impedir la llegada de Cortés a Technotitlán . Se trata de la batalla de  Cholula, donde Cortés y sus tropas aniquilaron a más de 5000 adversarios, en menos de 5 horas. En suma esa era la embajada que precedía a Cortés, y daba cumplido aviso a Moctezuma II, de cómo se las gastaba el extremeño, (ó catalán, u otra cosa, vayan a saber).

El adelantado, el Lugarteniente  capitán Juan Grau de Toloriu, que junto a una patrulla se ha aproximado  a la Ciudad, informa y anuncia a posteriori a Cortés de la proximidad de la Capital Technotitlán, y le explica  las maravillas que a distancia ha divisado, además de dos volcanes que ( el Popocatepel y el Iztaccíhualt) flanquean  ambos lados de un valle de belleza extraordinaria que debiendo de pasar por en medio para llegar a la Capital. Cortés llega a las puertas de la Capital.   Moctezuma II   se hallaba en plenas guerras entre diversas ciudades-estado de la región  que andaban procurándose prisioneros de unos a otros para realizar sacrificios humanos. Este dato, sin duda, es importante ya  que el contingente de tropas  afectas al emperador directamente estaba muy disminuido en efectivos, y de aquí el que procurara que Cortés tardara más tiempo en llegar a la Capital, a la espera de la llegada de sus contingentes.                                                                                                                                            

El 8 de noviembre de 1519,  las tropas de Cortés cruzan  por el valle flanqueadas por los dos volcanes. Llegando  a las puertas de México-Technotitlán. El esperado encuentro entre Moctezuma II y Hernán Cortés se produce con la presencia de la Malinche, (Doña Marina) como traductora.                     

Moctezuma se presentó, ostentosamente, bajo   un palio muy rico en oro y pedrería; después de bajarse de las andas, a pie, acude a saludar a Cortés. El Emperador lleva en su cabeza  un penacho  de oro  con  largas plumas verdes   recamadas en sus calamos huecos de oro y jade. Por delante del emperador muchos señores principales del reino limpiaban el suelo que iba a pisar Moctezuma, colocando mantas de distintos colores  A su lado su guardia de  corps: los Caballeros Águila y los Caballeros Jaguar, con sus vistosas vestimentas.                                                                                                                   

El Conquistador Hernán  Cortes, como siempre mucho más sencillo, se presentó a caballo, y solo, espada al cinto, peto de cuero, con  sombrero con una pluma; este baja de la montura, y despacio se dirige a saludar al emperador, estando siempre junto a él La Malinche.

Al encontrarse uno frente al otro, Moctezuma  echó al cuello de Cortes unos collares de oro.  Este por su parte le colgó otro collar grande de perlas. Y según las crónicas le dice…

-(sic) Has arribado a tu ciudad, aquí has venido a sentarte en tu solio, en tu trono.   OH, por tiempo breve te lo reservaron, te lo cuidaron los que ya se fueron, tus sustitutos. Los señores reyes Icoatzin, Motecuhmatzín, el viejo Axayáctl, Tizoc, Ahuitzotl…. Llega a la tierra y descansa. Toma posesión de tus casas reales, da refrigerio a tu cuerpo”.                                                                                  

Y  con educación y cortesía de buena crianza que es  Cortés, le dijo:

-Gracias por tan buen recibimiento, veamos de entendernos siempre como ahora lo hacemos. Mi nación será también la tuya

No se sabe seguro si Moctezuma cree que está en presencia de dioses, o bien, por precaución ó  sentido de la  supervivencia le da un trato preferencial y elevado. Sabe de la matanza Cholula, y ello debía de pesar en su ánimo. Por tanto atiende de manera distinguida y con profusión  de regalos y atenciones  a los hombres de Cortés. Aloja a los españoles en un palacio-templo, que anteriormente había sido de su padre. Enseñan a los españoles la ciudad, su mercado, las elevadas pirámides que eran, a la vez, templos y viviendas.

Entre las muchas joyas que dieron al conquistador, el regalo más importante que recibió Hernán Cortés fueron 158 penachos reales, muy ricos pero de diferente valor, y  tres discos metálicos, representando el Sol, la Luna, y Venus. El primero, el Sol,  de oro puro de dos metros de diámetro, pesando 17 kilos. El otro disco, la Luna,  era de 1 metro de diámetro, de plata pura, pesando unos 10 kilos; y el tercer disco, Venus, era de plata y oro  y pesaba unos 5 kilos. Tesoros que fueron inventariados por notarios en Veracruz, antes de embarcarse con destino a España para ser entregados al Tesoro de Carlos I.

Con esta entrega, Moctezuma,   aseguró que no hay más riquezas en la ciudad. Todomestá entregado a Cortés.

EL ERROR DE MOCTEZUMA

No obstante Moctezuma cometió un error. Impidió que los españoles erigieran una capilla católica, como habitualmente  hacían en cualquiera de  sus conquistas, y en un lugar principal de la ciudad tomada, así como bautizar los habitantes de las poblaciones sometidas, siempre,  con nombres cristianos. Manteniendo la costumbre por ello los capitanes de Cortés se deciden abrir una capilla, (Para mayor gloria de Dios), en los aposentos interiores donde residen las tropas  españolas, no en el exterior tal como era deseo de los conquistadores, pero en esa ocasión,  y permiso previo de Moctezuma, que se había ido negando, en principio a ello., es decir situar la capilla en el exterior.

En su búsqueda del lugar idóneo para ubicar la capilla, un herrero de la expedición, soldado de Cortés, buscando por donde colocar unos herrajes en una de las paredes le parece que en una de ellas  se ha construido, muy recientemente, una pared doble y encalada, por  lo que llama la atención  a sus capitanes que  todos juntos derriban la pared, están seguros  que algo se oculta  tras ella. Cual será su sorpresa que una vez derribadas las paredes, se encuentran  ante  un tesoro extraordinario: Joyas, tejidos de hilos auríferos. Oro, bolsas con polvo de oro. Plata, ornamentos, collares. Jade, piedras preciosas. Una lista interminable. Vuelven a tapiar las paredes del tesoro, y el grupo se dirige a ver a Cortés  contándole lo encontrado  dándole una muestra de ello y  pidiéndole:                     

-Rogamos a Usía que  observe la mala fe del Emperador que siempre nos había dicho que ya nos  había entregado todo lo que tenía No era verdad–    Joan Grau el capitán así se lo hace saber, en  tono compungido Hernán Cortés - .

Tengamos en cuenta que el interés de los soldados era que de todos  los tesoros que se encontraran o apropiaran, se levantaba sobre ellos un inventario, una parte  era para el Rey de España; después,  se hacían    las  debidas particiones que  las recibían,  según el rango, cada miembro de la expedición; ello equivalía poder  volver a España con una fortuna que cambiaría vidas, las suyas y las de sus familias, donde la más de las veces, eran pobres de solemnidad.

En ese encuentro de capitanes, uno de ellos…Aguilar, le dio un aviso, ya que se multiplican los problemas, en  asuntos de tintes graves informando de inmediato a  Cortés…

-Don Hernán,  nuestros informadores nos señala también, que súbditos del Emperador andan soliviantando en las poblaciones, aztecas,  de los alrededores de la Capital Technotitlan, temiendo, que una vez reunidos, nos ataquen y puedan asesinar. Lo cierto es que estamos en una encerrona al mantenernos en el interior del palacio. Nuestros aliados, las totonacas y los txaltecas, están alejados de la Ciudad, aunque ya se dirigen hacia aquí. Además los sacerdotes ya saben que  hemos descubierto su tesoro sagrado del Templo del Sol. Don Hernán estamos en una  situación  de extrema gravedad.

Cortés se da cuenta del peligro que corren. Ahora acentuado con el descubrimiento del tesoro azteca, con seguridad, sus vidas están en peligro.

LA NOCHE TRISTE.  LA HUIDA

Cortés toma una decisión, un tanto, quizás arriesgada, pero como buen extremeño, piensa… “de perdidos al río… opta por detener Al Emperador y llevarlo preso, cerca del tesoro escondido, tratándolo como rehén. Obligan a Moctezuma a residir con ellos. Encerrado. Los aztecas, entienden que han capturado a su Rey,  se alarman, y en visitas sucesivas y permitidas a su Emperador este siempre  les confiesa que está allí de buen agrado, y no en contra de su voluntad. Seguramente detrás de algún  cortinaje  de la sala de audiencias  habría un soldado, presto con arma  ante cualquier otra contestación, que no fuese la que debía  dar, siempre,  el Emperador a sus gentes, los habitantes de la Capital, que  se dan cuenta de la situación. El Emperador no puede acudir a los sucesivos actos  y celebraciones que corresponden a su rango. Los españoles lo impiden y las tropas totonacas se acercan rápidamente.

Como preso y rehén, Moctezuma II se ve obligado a aceptar todas las condiciones que le imponen entre muchas el de  declararse vasallo del Rey  Carlos I de Las Españas. Aceptar impuestos por acatamiento, imposición de religión y costumbres… etcétera. Por todo ello las diferentes prosapias sacerdotales  del reino  se conjuran para atacar a Cortés, para liberar al Emperador, y matar a los españoles.

Antes de que los aztecas mexicas atacaran a Cortés,  hubo  una serie de luchas internas entre las propias tropas de  conquista españolas. Llegaron 18 barcos procedentes del Puerto de Veracruz, que se dirigieron a Technotitlán, la capital azteca, siguiendo la ruta establecida anteriormente por Cortés. Se trataba de una expedición de “castigo” contra el propio Hernán Cortés, como rebelde por desobediencia al gobernador Diego de Velásquez. Estas tropas de castigo van al mando de Pánfilo de Narváez;  un mes antes habían hecho llegar un mensaje informando,  indebidamente,  a Moctezuma diciéndole que Cortés era un traidor a su Rey Carlos I y que podía matarle con lo que ello le daría fama y gran fortuna. De hacerlo Su Majestad, el Rey Carlos I tal cosa le   haría muy feliz. Es lógico pensar que Moctezuma, con esos antecedentes,  concibió planes para rebelarse contra Cortés, ya que  ese mensaje,  recibido por medio de intérpretes, era  motivo suficiente para levantar a sus súbditos aztecas, soliviantándolos contra los españoles. Por ello Cortés, a través de unas salidas secretas descubiertas con el tesoro, decidió salir de  la Ciudad, con algunos de sus hombres para atacar a Pánfilo, encontrando camino de Veracruz, a parte del ejército de totonacas que se dirigía a la capital mexíca.  De inmediato presentó batalla a Narváez, consiguiendo vencerle, haciéndole prisionero, a Narváez y todos sus oficiales. En cuanto a las  tropas que mandaba se pasaron con bagajes y armas  al bando de Hernán Cortés.

En este corto periodo de tiempo, en que Hernán Cortés ha tenido  que abandonar Technotitlán ,  el hermano del Emperador, llamado Cuhatemoc dio, lo que podríamos llamar, un golpe de estado apresando a Moctezuma. Cortés, a su llegada se impone  militarmente, liberando al apresado Moctezuma el cual es requerido para, públicamente, calme a la población pero ya desgraciadamente, su desprestigio era total y ya nadie le tenía ningún respeto. Estamos  en junio 24  de 1520. Es  cuando el Emperador Moctezuma II le pide a Cortés…

-Mi señor Hernán Cortés, en caso de muerte he de solicitar  vuestra ayuda. Tengo tres hijos, muy amados, son loxs príncipes herederos de mis bienes e imperio. Dado que he jurado como vasallo a nuestro común Señor Carlos I, Rey de todas las Españas e Indias, en caso de mi fallecimiento, os  ruego, salvad sus vidas y procurad por ellos. Decidle a mi Señor todo esto. Vos sois el custodio de las  haciendas de mis herederos.

Hernán Cortés se lo prometió.

-Señor Emperador Moctezuma. Empeño mi palabra y honor en ello. Os lo juro por Dios. Y ahora Vayamos a defendernos.¡¡¡ Vayamos a vencer…

En medio del fragor del levantamiento, de la población de Technotitlán, con el objetivo de matar a Moctezuma,  y de paso a Cortés;  cuando el Emperador volvió a intentar hablar con sus gentes todo apunta que una pedrada, tirada por los aztecas,  le hirió gravemente en la cabeza. Los hombres de Cortés retiraron a Moctezuma caído en el suelo, y lo entraron en el palacio. Agonizante…Cortés le dijo:

-Señor Emperador, contad conmigo para salvar a vuestros hijos. A vuestro heredero Tohualicahualzin, y vuestras dos hijas: Xipaguazin, i Telicuazin, que en estos momentos pongo bajo protección de sus vidas a mi lugarteniente Joan Grau, Barón de Toloriu, que como hombre de nobleza arraigada los protegerá con su propia vida si fuere menester.  Señor vuestros hijos estarán bajo la protección del Rey de España.

Las tropas Hernán Cortés quedan sitiadas. Da instrucciones a Joan Grau para que de noche salgan por las puertas secretas los tres hijos de Moctezuma que ha puesto bajo su protección,. Antes  tienen que atravesar el lago que está cerca de la Ciudad azteca. Joan Grau le pide quedarse…

-Don Hernán, mi señor,  ruego me dejéis quedar con vos y correr vuestra misma suerte, son años de servicio a vuestras órdenes y me parece que salgo huyendo.

Cortes le mira complacido…le  indica…

-Mira Grau, te hago responsable de estos tres muchachos. Debes de llevarlos a España, aquí correrán peligro de muerte. Te entrego estos sacos con  oro en barras y  en monedas, son para los príncipes y  cualquier cosa  que te fuere menester.  Además te entrego estas cartas que son para el Emperador Don Carlos. En ellas se explica la situación y el motivo de que los hijos de Moctezuma vayan a España. Son los herederos del imperio. También te entrego las actas de bautismo, y demás documentos que acreditan la hidalguía de todo ellos.  Si consigo salir de esta iré a España, a entregar el tesoro a nuestro Rey Carlos I.    – No tienen más que decirse. Se despiden con un abrazo-

                                                             RUMBO A ESPAÑA.                           

Joan Grau prepara la huida del cerco. Se llevan algunos caballos que cargan con las posesiones de los tres hermanos, más el oro que le ha entregado Cortés. También van con ellos varios aztecas, son de la servidumbre de palacio,  sabedora que van a correr la misma suerte que su emperador si se quedan, unos 25 en total, son  los criados que acompañarán al grupo en el  cuidado de sus príncipes. Grau también se lleva a dos soldados que han servido con él durante años,  le son fieles. Bien armados acometen la huída bordeando el lago en dirección del volcán de Popocatepel.  La ruta a seguir  es hacia Xalapa y   Veracruz  desde donde, con uno de los  barcos de Cortés ahí fondeados,  podrán dirigirse hacia la altura de península del Yucatán y desde ese punto, haciendo escala en secreto en   Cuba, Velasquez no debe de saber nada de ellos. Con el oro se compra todo, arman un barco… y posteriormente navegar hacia  España.

Mientras a los sitiados en la morada del templo les va faltando el agua, y medios de subsistencia, y lo peor la falta de municiones. Es  la noche del 30 de Junio al 1 de Julio de 1520, la llamada Noche Triste;  llueve a raudales  en Technotitlán. Cortés piensa que está ganando tiempo a favor de Joan Grau. Por tanto… Cortés avisa a uno de sus capitanes….y les dice:

-Da aviso a todos, debemos retirarnos ahora que aún nos queda munición. Avisad a los hombres que se aligeren de equipaje, que dejen el oro pesado, que se lleven el de polvo tan solo, ni tan siquiera piedras preciosas. El peso de todo ello más con las armas impediran que anden rápidos, y corren el riesgo de hundirse en el agua

A pesar de la orden y avisos, muchos soldados les mató la avaricia, se hundieron, portando las riquezas que habían obtenido durante  la conquista. Además se perdieron varios cañones, y caballerías. Los aztecas se dieron cuenta de la añagaza de Cortés, y les persiguieron hasta la ciudad de Otumba. En esta ciudad Hernán  Cortés y sus hombres se hallan en disposición de vender cara su vida, y con habilidad y estrategia causan graves daños a sus perseguidores, los aztecas, los cuales huyen despavoridos.

Al cabo de unos dos meses, Hernán Cortes rehizo a sus tropas y volvió de nuevo a la conquista de Technotitlán, que ahora tenían como rey al hermano del fallecido Moctezuma, el llamado Cuauhtémoc.  Esta vez  partió Cortés con un  ejército de 10000 hombres, que además  eran enemigos de los aztecas, pertenecían a las etnia de tlaxcaltecas y totonecas. Pusieron sitio a la ciudad, pero en esta ocasión, los aztecas, sabiendo lo que se les venía encima, opusieron una muy tenaz y valiente resistencia. Después de 75 días los mexicas-aztecas fueron derrotados y el rey Cuauhtémoc capturado, torturado innecesariamente para justificar la búsqueda de  nuevo  tesoro, y finalmente  muerto. Esto es  una mancha grave para  Hernán Cortés. Pero esa ya es otra historia.

Cortés se quedó aún algún tiempo por la región, ora pacificando, ora conquistando, ora expoliando. Bernal Díaz del Castillo, cronista de gestas y miserias de Hernán Cortés nos dice, como voz autorizada, en uno de sus libros: (sic)

De seiscientos cincuenta soldados que pasamos con Cortés desde la isla de Cuba al Yucatán  no somos vivos, en toda la Nueva España (México) de todos los que allí  fuimos, hasta este año de mil quinientos setenta y ocho, que estoy trasladando esta mi relación, sino solo cinco.


MARIA MOCTEZUMA, BARONESA DE TOLORIU

Mientras Joan Grau, barón de Toloriu seguía la singladura hacia España con los descendientes de Moctezuma, tres hijos, un muchacho, y dos chicas. Pensaba en que día  se había embarcado con  Hernán Cortés, a los 17 años, con el ansia dispuesta para hacer fortuna; la verdad es que lo había conseguido. En algún punto entre La Capital Technotitlán  y Veracruz, Joan Grau se casó con la princesa Xipaguazin de Moctezuma, a la que antes, previamente, la bautizaron con el nombre de María. Se casó con ella, no está claro, ó amancebó, el la trató como su esposa. Los otros dos hermanos también  fueron bautizados, el varón con el nombre de Pedro, y la otra hermana con el de Isabel. Esta última se quedó en Veracruz, por orden todo apunta, de Cortés. Esta  fue cedida a un  Capitán de su tropa que era un  hidalgo, de Cáceres, amigo personal del conquistador. Ese extremeño estaba dedicado a la explotación minas de plata y oro. Isabel de Moctezuma, cuando caso con el hidalgo extremeño, lo hizo estando embarazada de Cortés. En Cáceres el matrimonio construyó un castillo (casa-fortaleza) con los dineros (de su  tesoro personal) que aportó Isabel.  De Isabel Moctezuma nació una hija, a la  que pusieron de nombre Leonor. Posteriormente su padre, Cortés, le dio un quinto de la herencia  del total que correspondía a su familia legal en España. Curiosamente Isabel Moctezuma  nunca reconoció a su hija Leonor dado que para ella era el fruto de una violación, por parte de  Hernán Cortés.

Lo que todo apunta es que María, y Pedro de Moctezuma buenos conocedores de los avatares venidas de guerras, y revoluciones de su padre, sabían que las desgracias y suertes estaban siempre supeditadas al oro que uno tuviera. (Las penas con…oro…son menos)  Por tanto María, al igual que sus hermanos llevaban  buenas alforjas con dineros en monedas de oro, bolsas de  oro en polvo,  joyas, y piedras preciosas todas para prever las previsibles contingencias, y poder vivir cómodamente allá donde fueren.  Para ellos, los aztecas,  el oro era de índole sagrada; allí la moneda de curso legal, en las civilizaciones de América del Sur se utiliza, básicamente, las pepitas de cacao.

Conocemos que Hernán Cortés, volvió de nuevo a España,  se ocupó de que el bienestar de sus protegidos fuera cumplido preocupándose de que los documentos estuvieran en las chancillerías. El Barón de Toloriu Joan Grau, remitió toda la documentación que Cortés le había dado en Méjico, a la Chancillería Real de Carlos I, principalmente aquella que concernía a la familia Moctezuma.
                                                                                                                                   
La  derrota del buque de Grau,  embarcados  para llegar a España desde Cuba, arribó al puerto de Sevilla. Ya desde esa ciudad, y en otro barco armado  se embarcaron en otro, probablemente de cabotaje, y ascendieron por las costas de Málaga, Almería, Alicante, Valencia, Tarragona, y Barcelona. En esta última ciudad se proveyeron de víveres,  monturas y carruajes, más un tropilla de hombres armados para dirigirse: a Toloriu en la Cerdaña, en pleno Pirineos  Joan Grau, su esposa María, su cuñado Pedro, así como  25 indígenas  aztecas, hombres y mujeres, como criados de los príncipes Moctezuma.  Evidentemente no tuvieron ningún percance, en adquirir, contratar, albergues, seguridad,  ello debido a que, ese grupo de viajeros, todo lo pagaban en oro.

El pesado camino hasta llegar a la Seo de Urgell,  duró algún mes, haciendo paradas, ahuyentando el bandidaje que proliferaba  y asolaban el país. A medida que ascendían hacia el noroeste los fríos se hacían  notar, y más  en aquellas gentes que provenían de un país de  lugares cálidos, de árboles frutales,  de colores intensos…., se encontraban totalmente desarraigados  y con pena seguían a su princesa. La comida era totalmente distinta a la dieta habitual con lo que las enfermedades estomacales a  largo de la marcha se hicieron patentes.

Después de atravesar Lérida, y dirigirse al norte hacia Ponts y Basella, alcanzan la Seo  de Urgell, para, desde allí  dirigirse definitivamente a  Toloriu.

TOLORIU

Joan Grau tiene una casa fuerte casi un castillo en Toloriu, y la llamada   Casa Bima pero lo curioso es que,  al parecer,  la fonética  b. i. m. a   en azteca significa “Señora”. Hoy día  esta  casa se encuentra en ruinas, al igual que el castillo. Está, la casa, en el camino que va de Toloriu al Quer Foradat, y Beixec. Todo ello a una altura sobre el nivel del mar de 1420 metro

María de Moctezuma  se encuentra el Caserón de Bima, en Toloriu absolutamente abandonado; esta casa -castillo es de paredes muy gruesas, con pinta de fortaleza venida a menos, sin cuidar ni tan siquiera encalar; en el interior las habitaciones están muy abandonadas, o mejor olvidadas; faltan los más elementales medios para poder vivir con cierta comodidad. La casa  se encuentra en lo alto de un collado, y desde allí se divisa el poblado de El Quer Foradat, además de un valle muy hermoso; los alrededores son  muy solitarios, pero azotados por todos los vientos, Los del Cadí, y los del Pirineo, ambos sistemas montañosos con nieves en sus cumbres.

La vida de Maria y sus criados aztecas metidos todos, ora  en aquel caserón, ora en el castillo, ora andando por la única calle de Toloriu, o por el camino a El Quer Foradat,  totalmente deprimidos y enfermos de añoranza,  soportando las tormentas de viento, nieve, y frío, en un clima tan  desagradable para aquellas gentes acostumbradas a otros climas de temperaturas agradables con sus recordados y adorados calores dulces y llenos de color, con ambientes sin duda alguna, más bulliciosos  entre sus gentes. Por contra  aquel ambiente ascético, rodeados de una población que no había salido de la edad media; aquellos aztecas se hacinaban  al lado de los fuegos lamentándose de su suerte. No tenemos demasiadas  referencias en el sentido del comportamiento de la princesa y sus gentes en aquel ambiente, pero seguro que sus actitudes eran esa descritas.

El que no resistió más tiempo la existencia en aquellos duros parajes, fue su hermano Pedro, que solicitó refugio y amparo al rey Felipe II,  marchándose con unos cuantos aztecas para otros parajes, al parecer se dirigió  a Granada donde se aposentó. Pedro renunció al título de heredero de Moctezuma, como Emperador,  a favor del Rey Felipe II, a  cambio, éste  le  concedió el título de Duque de Moctezuma, además de otros títulos, señoríos,  y una pensión vitalicia.

En el año 1536, María Princesa de Moctezuma  y baronesa de Toloriu, tuvo un hijo, legítimo y canónico que heredó tanto los títulos de su padre como los de su madre, al ser descendiente directo del Emperador Moctezuma. Se llamó Joan Pere Jaume Grau-Joan I de Moctezuma.  María le legó expresamente los derechos sucesorios en testamento otorgado en Toloriu, primeo ante el rector párroco de la iglesia de San Jaime, y posteriormente, ratificado ante escribano público, el 7 de Noviembre de 1536, como certifica y da fe y testimonio de verdad el notario Don Manuel Pallás y Torrents del Ayuntamiento de Benabarri.              

Al parecer su padre Joan Grau,  llevó a su hijo  a vivir en una zona alejadas de   la casa Bima, probablemente  cercana La Seo de Urgell, y al principado de Andorra. ¿Los separó? Sin duda.  Joan Grau y Maria Moctezuma, llevaban  tiempo de discusiones y desavenencias  conyugales, discutiendo sobre dineros…oro…, habían llegado a extremos como el  abandono de la casa por parte del marido, con largas separaciones maritales.   Grau marchó de la casa porqué temía a los aztecas que vivían cerca de su esposa podrían haberse rebelado en caso de amenaza física hacia su princesa, y desde luego aquellos indígenas,  le hubieran cortado el cuello.     

LA OCULTACION DEL TESORO

María preveía que su situación vital no tendría  continuidad, enfermó,  sentía que sus días se irían apagando lentamente, y durante su penosa soledad tomó una decisión. Tenía una inmensa fortuna que debía de proteger para provecho de su hijo, si  su tesoro caía  en manos de Joan Grau, aventurero de por si, podía darse  por perdido el tesoro ya que lo invertiría en lances e historias disparatadas, equivocados negocios, mujeres y vicios. Y su hijo no obtendría nada.

La princesa tomó la decisión de ocultar aquel fabuloso tesoro que trajo consigo de Technotitlan. Con seguridad la ayudaron sus criados aztecas, no todos desde luego. A varios de ellos, previamente,  los despidió, les entregó bolsas de oro en monedas, a fin de que con ese dinero intentaran retornar a sus tierras, si podían, o por lo menos les serviría para poder vivir, con cierta comodidad, en el lugar que les acogiera. Luego con dos de sus fieles ocultó el tesoro. Algunos historiadores locales señalan, que posiblemente, la Princesa Maria había acabado un tanto perturbada. Podría ser, pero no cabe duda que fue una mujer muy inteligente y sabía lo que se hacia. Tengamos en cuenta que antes testó a favor de su único hijo, al estilo español, ante notario.

María, ocultó el tesoro, lo enterró. ¿Dónde?.... Los lugares pueden ser muchos. ¿En medio del campo,  en el interior de la casa Bima, en algunas cuevas de El Quer Foradat?... allí hubo minas de oro, de azuritas, y barita, entre otros 10 ó 12 minerales distintos. Las minas eran de escasa profundidad, más parecían pozos. O bien, lo ocultó en el interior de una iglesia, en sagrado ¿…? Sería muy seguro ese lugar?..  Evidentemente todo señala  que no.

Lo que suponemos  es que, sin duda alguna, debía dejar algún escrito haciendo referencia a la ocultación del tesoro, y el porqué así  lo hizo. La justificación del hecho en una mujer ilustrada e inteligente es absolutamente necesaria. También  debía dibujar un mapa que indicara el lugar, así como documentos de tipo notarial que acompañaran al tesoro y  copias que se guardarían  en un archivo. O,  también considerar  que  los aztecas eran tan aficionados a los jeroglíficos es posible  que este asunto lo dejara encriptada. Diríamos por todo ello a los buscadores  del  tesoro de la Princesa Moctezuma que previamente  indagaran en archivos, locales, notariales, particulares,  eclesiásticos… etc. antes que ir con pico y pala agujereando los pastos de Toloriu y El Quer  Foradat, y, La Casa Bima.

Lo cierto es que Maria Moctezuma ocultó muy bien el tesoro. ¿Dónde?...

Maria de Moctezuma, murió en Toloriu , el día 10 de Enero de 1537, fue enterrada en la misma iglesia parroquial de San Jaime. Dejando a partir de entonces una estela de misterio. En su tumba se escribió

  • Aquí yace la princesa  María de Moctezuma Myaguachuchil. Hija del Emperador Moctezuma de México. Mujer del honorable Joan Grau, que Dios perdone. A los diez  días andados de enero de  mil y quinientos treinta y siete.


COLOFÓN DE LA HISTORIA?....

Hasta aquí el cuento que puede ser una historia de verdad. A continuación añadimos una serie de aspectos relacionados A: con el Tesoro. B: Con la Dinastía.

A- EL TESORO.

Los habitantes de Toloriu,  El Quer Foradat, así como otros, abrieron profanando, en más de una ocasión, la tumba  de María Moctezuma, intentando saquear lo que allí no había. Y ello prácticamente a los pocos días de sepultarla..

El tesoro aún sigue buscándose, por las áreas que el cuento histórico ha ido señalando. El Quer Foradat, Toloriu, La Casa Bima, alrededores, la Iglesia de San Jaime…. De todos modos y maneras con  un resultado infructuoso. 

En 1934 unos alemanes, adquirieron por unas 3000 pesetas. De la época,  una casa de labranza, muy cercana a la Casa Bima, llamada Caló,  además de  sus alrededores, registrándolo todo, haciendo excavaciones de tipo arqueológico, inclusive, socavaron  los cimientos de la casa, sin encontrar nada.

Unos masoveros, en los alrededores de la casa Bima, encontraron una caja pequeña con monedas de oro de distinta procedencia en su acuñación: española, alemanas, francesas y otras más, que evidentemente ese encuentro  los sacó de pobres. ¿Pertenecían al tesoro de Moctezuma?... O fue una ocultación de algún robo de bandoleros que por ahí pululaban?... Es casi seguro que no era el tesoro, era demasiado pequeño en tamaño.

También por los años 1933/34, unos payeses, de Toloriu, que no eran precisamente los que descubrieron  la pequeña caja con   monedas, cuyos herederos, en la actualidad, viven en el Principado de Andorra, disponen, en sus archivos familiares muchos pagarés antiguos  donde se demuestra que sus antepasados habían prestado importantes cantidades de dinero a distintas familias de la Cerdaña y del propio Principado de Andorra. La  República primero, y posteriormente, la Guerra Civil invalidaron los mencionados documentos cuyo     importe sumado  equivalía a una  elevada fortuna. Estos payeses, de Toloriu, pasaron de vivir en la miseria a convertirse en “banqueros” y  además en Andorra; quizás esos dineros que prestaban  a diferentes personas .….¿Procedían del tesoro Moctezuma? ¿Lo habían encontrado, y lo estaban transformando?...

Hay una constancia física en relación a lo anterior. El banquero Sr. Calçot de la Seu de Urgell, había hecho público que los masoveros que trabajaban en  la masía de la Casa  Bima de Toloriu le habían llevado muchas monedas de oro cuya acuñación era de diferentes países para transformarlos en papel moneda , o fraccionando las monedas en otras más manejables. ¿Pueden ser estas monedas parte del tesoro?... O bien una casualidad, ó repetimos, a una ocultación en  una huida de bandoleros que habían dejado ahí su botín.

En el año 1936, la locura de la Guerra Civil, hizo que unos milicianos quemaran la iglesia de San Jaime de Toloriu  y profanaran, nuevamente,  la tumba de Maria de Moctezuma.  Quisieron asegurarse si el tesoro estaba en el interior de la sepultura, como tantas veces se había dicho. Como ya se sabe  no encontraron nada. Después de tamaña tropelía el tesoro seguía sin aparecer. Es posible que los milicianos fueran mandados por el Cojo de Málaga, Antonio Martín Escudero que posteriormente, en una refriega, murió en Bellver de Cerdaña.

En 1960 un grupo de 60 personas, empresarios de Madrid, intentaron adquirir la casa Bima, y sus alrededores, pero no lo consiguieron. Su deseo era la prospección en busca del tesoro de Moctezuma,  que se realizaría  de forma y  manera científica.

De todos modos el tesoro continúa siendo buscado, por catalanes, franceses , españoles y de otras nacionalidades. Todos los años acuden con  equipos para intentar localizar los muy ocultos y ricos bienes. Tenemos además  los excursionistas que se desplazan, hoy día,  por la zona.  Raro es que estos visitantes ocasionales,  no busquen, también,  el tesoro de Moctezuma.   Los vecinos de Toloriu y el Quer Foradat, no les hace mucha gracia todo este desbarajuste. Pero lo soportan con bastante sentido del humor.

B-LA DINASTÍA. CURIOSIDADES.

Joan Grau Moctezuma y Barón de Toloriu, Joan I,  que fuere elijo de María Moctezuma y Joan Grau, regresó al castillo la Casa Bima viviendo en ella, una vez muertos sus progenitores. Se casó con Clara Albos, y tuvieron un hijo, bautizado en la parroquia de San Jaime de Toloriu el 21 de septiembre de 1570. Posteriormente entre guerras, bandolerismo, la  guerra de los Segadors, se abandonó la Casa Bima.           
                                                                                                            
Los descendientes de  Moctezuma pueden contarse por centenares, con más o menos mililitros de sangre real azteca en sus venas. Unos más directos descendientes que otros. Este asunto es tan complicado que merecería otra historia, por lo que tan solo explicaremos unos fundamentos dejando en el aire  la continuidad de esa especial y muy brumosa familia.

En el exterior de la Iglesia de San Jaime de Toloriu, hay una placa con una inscripción en francés:

  • El capítulo de los caballeros de la  Orden de la Corona Azteca de Francia a la memoria de S. A.I.  Princesa Xipaguazin Moctezuma, esposa del noble Joan Grau, Barón de Toloriu, muerta en el año 1537.
AÑO 1963 . El Caballero L. Vilar Prada de Mir

Los títulos de los descendientes del Emperador  Moctezuma, que les afectan de alguna manera  podríamos decir que son auténticos, ya que fueron ratificados Empezando por Felipe II,  que confirmó a Pedro de Moctezuma. Después los sucesores fueron  ratificados por Felipe IV, en 1627, por Carlos II en 1684  y  por Isabel II, en 1866.

La línea de los Grau – Moctezuma continúa con Antonio I; Nicoalu I; Joan II; Joan III; Jaime I; JaumeII; Magí I; Magí II; Guillem I; Guillem II y Guillem III. Hoy día puede ser que haya un nuevo soberana en la persona de un hijo de Guillem III, por lo que si viviera tendría unos 85 años.

Otro dato: En 1977, el entonces Ministro de Gobernación Rodolfo Martín Villa, en un escrito dirigido a historiadores e interesados por la existencia de documentación  sobre el asunto  Moctezuma dice:

  • “consultados los correspondientes archivos no ha aparecido ninguna documentación     relacionada con el tema”
También en 1977 la Doctora Dña. Amada López Meneses, miembro del Consejo de Investigaciones Científicas, y colaboradora con el Instituto de Historia de Buenos Aires, cuyo doctorado fue en base a un exhaustivo  estudio sobre los descendientes de Moctezuma, nos dice:

  • El principado de Moctezuma no existió nunca en España. Tan solo el ducado elevado como tal por Isabel II. Si existiera un hijo con el derecho de ser príncipe, y como tal heredero del Emperador  Moctezuma, debería ser descendiente de la rama masculina, nunca de las dos mujeres.

Hay una cierta tajada económica en todo esta historia.  Existe una pensión de unos 413,59 pesos en oro mejicano, que hasta 1934 fueron pagados por el gobierno mexicano a los descendientes directos de Moctezuma. El presidente de la República de México, Dn. Abelardo Rodríguez, en 1934, decidió cortar por lo sano y dejar de abonar estas cantidades que se percibían como ¿pensionistas?   Desde luego los herederos interpusieron un recurso de amparo, que al parecer aún está en los tribunales mejicanos.

Luego están las propiedades. Recientemente el periódico “El Excelsior” de Ciudad de México publico la siguiente noticia: “El Estado mexicano adeuda las tierras que en 1526 los españoles reconocieron en propiedad de los herederos de Moctezuma II”, según sus herederos la deuda, de los susodichas propiedades está inscrita por el Gobierno de la Colonia Española en el  Gran Libro de la Deuda Pública, y no prescribe jamás, por lo que el Estado mejicano, considerando lo años transcurrido,  debe a los herederos  una cantidad astronómica, tanto en propiedades  como en pesos oro mejicano.

Por último explicar al paciente lector que el Emperador  Moctezuma tenía una “corona real”, era un Penacho el cual, en la actualidad,  está en el Museo Nacional de Viena, en Austria. Este penacho formaba parte de los obsequios que recibió Cortes en número de 158 penachos de distinto valor. Apuntamos este dato porqué los mexicas cada año acuden al museo austriaco  a reclamar el penacho como patrimonio de México. El gobierno de Federal de Méjico no ha solicitado nunca la devolución.


A pesar de lo narrado, la historia y emoción de tropezar con el tesoro...continúa.

by Mateo Lundi. Arenys de Mar 2013.